Un reciente estudio realizado por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BolsaCER) en colaboración con la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) ha revelado que los rendimientos históricos de cultivos clave en la provincia no alcanzan para cubrir los costos actuales de producción. Esta situación plantea un desafío crítico para el sector agrícola entrerriano, especialmente en un contexto de precios en baja y costos elevados.
Composición de los costos de producción
El análisis detalla la estructura de costos involucrada en la producción agrícola, que incluye:
- Labores e insumos: Representan aproximadamente el 51% del total de costos.
- Arrendamiento: Cerca del 70% de la producción entrerriana se realiza en campos arrendados, lo que genera un impacto significativo en los costos, variando entre el 15% y el 28% según la estrategia de rotación.
- Comercialización y otros costos operativos: También forman parte del total de erogaciones necesarias para cada campaña.
Rindes históricos vs. costos actuales
El estudio revela que los rendimientos históricos en cultivos como el trigo y la soja no alcanzan los niveles necesarios para cubrir los costos actuales, especialmente en campos arrendados.
Trigo
- El rendimiento histórico logra solventar solo el 88% de los costos en campos propios.
- En campos arrendados, apenas cubre el 76% de los costos.
- Este rendimiento se encuentra un 13% por debajo de las perspectivas para la campaña 2024/25.
Soja
En condiciones similares al trigo, los rendimientos históricos tampoco logran alcanzar el rendimiento de indiferencia necesario para cubrir los costos actuales, afectando la rentabilidad del cultivo.
Maíz
A diferencia de los otros cultivos, el rendimiento histórico del maíz sí logra superar los costos de producción, aunque se mantiene sujeto a variaciones en los precios y condiciones climáticas.
Impacto del escenario actual
Los precios en baja desde 2022 agravan la situación de los productores, especialmente en aquellos casos donde se depende del arrendamiento. Según los datos presentados, la relación entre costos e ingresos muestra que la rentabilidad es cada vez más ajustada, lo que podría comprometer la sostenibilidad económica de muchos productores en la provincia.



