
Entre Ríos.
El Ministerio de Salud de Entre Ríos, a través de la Dirección General de Epidemiología, emitió una serie de recomendaciones clave para la población ante el riesgo de accidentes con serpientes venenosas. La advertencia surge tras conocerse los datos estadísticos del periodo anterior, donde se observó un incremento significativo en los incidentes: durante el año 2025 se notificaron 56 casos de envenenamiento por Yarará en territorio provincial, una cifra que superó ampliamente los 32 eventos registrados en 2024. Aunque en los primeros días de 2026 no se han reportado nuevos episodios, las autoridades instan a extremar las precauciones durante la temporada estival.
Especies predominantes y estadísticas en la región
En el territorio entrerriano, la totalidad de los incidentes de ofidismo están vinculados al género Bothrops, conocido comúnmente como Yarará. Según los registros sanitarios, no se han notificado situaciones asociadas a especies de Cascabel o Coral en la provincia. A nivel nacional, la tendencia es similar, ya que el 93% de los casos registrados entre 2020 y 2024 correspondieron a la Yarará. En la provincia habitan principalmente dos tipos: la Yarará grande (víbora de la cruz), identificable por sus dibujos en forma de herradura, y la Yarará chica, cuyos patrones asemejan relojes de arena. Ambas poseen la característica cabeza triangular y glándulas de veneno activas.
Protocolo de actuación ante una emergencia médica
Desde la División de Intoxicaciones subrayaron que una mordedura de serpiente debe ser tratada como una urgencia médica inmediata. El Centro de Información, Asesoramiento y Asistencia Toxicológica de Entre Ríos (CIAAT-ER) recomienda mantener la calma para evitar que el veneno se distribuya más rápido por el torrente sanguíneo y retirar cualquier objeto que comprima la zona afectada, como anillos, pulseras o calzado, debido a la inflamación posterior. El paciente debe ser trasladado de forma urgente al hospital más cercano. Los hospitales cabecera de cada departamento funcionan como centros antiponzoñosos y cuentan con el stock necesario de antiveneno bivalente específico.
Acciones prohibidas y errores comunes en primeros auxilios
El protocolo de Salud es estricto respecto a lo que no se debe hacer, ya que ciertas prácticas populares pueden agravar el cuadro clínico. Está terminantemente prohibido realizar torniquetes, cortes o cauterizaciones en la herida, así como intentar succionar el veneno. Tampoco se debe aplicar alcohol, kerosene, vinagre ni el propio antiveneno directamente sobre la mordedura. Las autoridades también advierten sobre el riesgo de intentar capturar o manipular a la serpiente, ya que esto puede provocar un segundo accidente. La rápida atención profesional es la única vía segura para garantizar una recuperación favorable y evitar complicaciones sistémicas.
Medidas de prevención en el hogar y zonas rurales
Para minimizar el riesgo de encuentros con ofidios, se recomienda mantener el pasto corto en los domicilios, eliminar malezas y tapar orificios en las paredes. En salidas al campo, es fundamental utilizar ropa y calzado adecuados, como botas de caña alta, y evitar introducir las manos o pies en huecos de árboles o nidos. Durante la noche, se debe extremar la vigilancia, especialmente con los niños, y evitar dormir directamente sobre el suelo en zonas rurales. Un recurso útil en áreas poco conocidas es el desplazamiento acompañado de perros, que suelen detectar la presencia de serpientes antes que los humanos, actuando como centinelas.


