
Concordia, Entre Ríos.
Una jornada de alta tensión se vivió este viernes 9 de enero en el centro de la ciudad de Concordia, donde cientos de trabajadores municipales se movilizaron para manifestar su rechazo a las recientes cesantías de personal concretadas por la gestión del intendente Francisco Azcué. La protesta, que incluyó a diversos gremios y trabajadores afectados, se desarrolló en medio de un despliegue de seguridad de la Policía de Entre Ríos que rodeó todos los ingresos al palacio municipal para evitar el acceso de los manifestantes al edificio.
Cercado policial y concentración de trabajadores
Desde las primeras horas de la mañana, un nutrido grupo de efectivos policiales cubrió cada acceso a la Municipalidad, estableciendo un perímetro de seguridad mientras la columna de manifestantes avanzaba por las calles céntricas. La movilización se inició en la sede de la Dirección de Tránsito —sector que registra el mayor número de despidos— y se desplazó hasta la plaza principal con banderas y consignas que exigían el cese de las desvinculaciones laborales. A pesar de la presencia policial, los representantes gremiales insistieron en que la movilización se realizaba en términos pacíficos, buscando únicamente una instancia de mediación con el Ejecutivo local.
Pedido de diálogo y reincorporación de contratados
En el lugar de la protesta, Pedro Pérez, secretario general de la Seccional Concordia de ATE, tomó la palabra para señalar que la situación de los trabajadores contratados que fueron dejados sin efecto es el inicio de un plan de lucha que podría profundizarse. El dirigente gremial enfatizó la necesidad de abrir un canal de comunicación directo con el intendente para solicitar la reincorporación de quienes perdieron su fuente laboral en el inicio de 2026. Según las cifras estimadas por los sindicatos, alrededor de 300 trabajadores se verían afectados por estas medidas, aunque advirtieron que el número de cesantías podría incrementarse en otras áreas municipales.
Postura de los gremios jerárquicos y profesionales
La Asociación del Personal Jerárquico y Profesional Municipal también se sumó al reclamo. Su representante, José Cañete, subrayó que el acompañamiento busca visibilizar lo que consideran una medida «injusta» hacia empleados que cumplían con sus tareas habituales. Desde el sector remarcaron que, si bien han mantenido una actitud propositiva con la actual gestión desde su inicio, las recientes bajas de contratos contradicen los compromisos asumidos previamente por el Ejecutivo respecto a la estabilidad del personal municipal. Los manifestantes permanecieron frente al palacio con el objetivo de presentar un petitorio formal que detalle cada caso de despido.
El impacto humano tras las bajas laborales
Entre los testimonios recogidos durante la marcha, trabajadores afectados como Joaquín Meyer expresaron la preocupación que genera iniciar el año bajo la condición de desempleado. Los oradores coincidieron en que detrás de los legajos hay familias y trayectorias laborales que se ven interrumpidas de manera abrupta. En el mismo sentido, referentes del sector de trabajadores de PAMI se hicieron presentes para brindar apoyo, señalando que la resolución de conflictos laborales debe priorizar el diálogo por sobre los operativos de seguridad. Al cierre de la movilización, los gremios advirtieron que permanecerán en estado de alerta hasta obtener una respuesta concreta por parte de las autoridades municipales.
Diario Río Uruguay


