
Entre Ríos.
La producción de brasicáceas, grupo que incluye cultivos invernales como la colza y la carinata, experimentó un crecimiento exponencial en la provincia de Entre Ríos durante la última campaña. Según el reciente informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Bolsacer), la producción total alcanzó las 53.050 toneladas, lo que representa un incremento del 88% en comparación con el ciclo anterior. Este salto productivo consolida a estos cultivos como alternativas rentables y estratégicas dentro del esquema de rotación agrícola de la provincia, diversificando la matriz productiva más allá de los cereales tradicionales.
Incremento del área sembrada y rendimientos promedio
El informe técnico detalla que la superficie destinada a estos cultivos de invierno se expandió significativamente, alcanzando las 30.200 hectáreas. Este aumento en la intención de siembra estuvo acompañado por condiciones climáticas favorables en etapas críticas del desarrollo de las plantas, lo que permitió obtener un rendimiento promedio provincial de 1.757 kilogramos por hectárea. La combinación de una mayor superficie implantada y una productividad por unidad de área superior a la media histórica fueron los pilares que sustentaron el incremento del volumen total cosechado.
Distribución geográfica y departamentos líderes
La expansión de las brasicáceas no fue uniforme en todo el territorio, concentrándose principalmente en la zona sur y oeste de la provincia. Los departamentos de Gualeguay, Victoria y Nogoyá lideraron la estadística en cuanto a superficie y volumen de producción. En estas regiones, los productores han adoptado la colza y la carinata no solo por su valor comercial, sino también por los beneficios agronómicos que aportan al suelo, mejorando la estructura y facilitando el control de malezas para los cultivos de verano subsiguientes, como la soja o el maíz.
Colza y Carinata: los motores del crecimiento
Dentro del grupo de las brasicáceas, la colza mantiene su predominancia, aunque la carinata ha ganado terreno debido a su creciente demanda para la producción de biocombustibles de aviación. El reporte de la Bolsa de Cereales indica que la calidad de la semilla obtenida en la campaña 2025 cumplió con los estándares internacionales de exportación, lo que asegura una fluida inserción de la cosecha entrerriana en los mercados externos. La estabilidad de los precios internacionales y la existencia de contratos previos a la siembra han funcionado como incentivos clave para que el productor local apueste por estas variedades.
Perspectivas para el sector agroindustrial
El éxito de la presente campaña proyecta un escenario optimista para el sector agroindustrial entrerriano. Las autoridades de la Bolsa de Cereales destacaron que este crecimiento del 88% posiciona a Entre Ríos como un referente nacional en la producción de oleaginosas alternativas. El flujo de divisas generado por la exportación de estos granos y el dinamismo en la cadena logística —transporte, acopio y puertos— impactan directamente en la economía provincial. Para la próxima temporada, se espera que la tendencia alcista continúe, siempre que las condiciones de humedad en el suelo al momento de la siembra acompañen el entusiasmo del sector.


