La persistencia de las heladas con temperaturas bajo cero genera preocupación en el sector productivo de la región, especialmente en productores de cítricos y hortalizas. Las temperaturas llegaron a registrar entre 5 y 6 grados bajo cero en algunas localidades, encendiendo alertas por posibles daños en las explotaciones.
Factores que inciden en el impacto de las heladas
Según explicó el ingeniero agrónomo Gabriel Guiano, es relevante considerar la temperatura mínima alcanzada y la cantidad de horas que permanece por debajo de cero, factores que determinan la magnitud de los daños. Guiano recordó el episodio de heladas severas en 2012, cuando una masa de aire frío ingresó tras varios días con temperaturas primaverales, provocando serios perjuicios en la citricultura.
En esta oportunidad, las heladas comenzaron temprano en la noche, generando una importante formación de escarcha debido a la alta humedad ambiente. Este factor, según detalló Guiano, ayuda a amortiguar el descenso térmico y reduce el nivel de daño que las heladas pueden causar en los cultivos.
Sistemas de protección y expectativas en la producción
El especialista señaló que existen sistemas de protección para frutos finos como el arándano, que consisten en asperjar agua de manera continua antes de la helada, formando una película de hielo que impide la quema del fruto. Sin embargo, este sistema es antieconómico para su aplicación en cítricos, por lo que su uso se limita a frutas finas de alto valor.
Guiano advirtió que las heladas actuales generarán daños en diferentes niveles según la variedad de cultivo y la ubicación de la quinta, aunque la humedad del suelo y del ambiente pueden ayudar a mitigar las consecuencias negativas. Además, indicó que las heladas también afectan cultivos hortícolas de invierno, que, aunque soportan bajas temperaturas, pueden sufrir daños durante fenómenos extremos de frío.
Seguimiento de las condiciones climáticas
El sector productivo se mantiene en estado de alerta y expectante ante la continuidad de las heladas y su impacto en la próxima cosecha. Desde las áreas técnicas, se monitorean de manera permanente las condiciones climáticas y el estado de los cultivos para evaluar posibles estrategias de protección que permitan minimizar pérdidas y mantener la estabilidad de la producción local.
Chajarí al Día


