El ex gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, condenado a ocho años de prisión por corrupción y peculado, recuperó su libertad tras una decisión del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de la provincia. Urribarri había sido encarcelado en noviembre de 2024 tras un fallo adverso de la Cámara de Casación, que consideró el riesgo de fuga como fundamento para denegarle la libertad.
Sin embargo, el STJ revocó esa resolución y permitió que tanto Urribarri como su cuñado, Juan Pablo Aguilera, también condenado en la misma causa, permanezcan en libertad hasta que la sentencia quede firme. La condena está actualmente apelada ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Argumentos del fallo
El STJ, compuesto por los jueces Leonardo Portela y Germán Carlomagno en mayoría, sostuvo que la prisión preventiva resultaba una medida “desproporcionada” al no existir una sentencia firme. Según los magistrados, no se encuentra acreditado el riesgo de fuga ni el posible entorpecimiento del proceso, ya que la etapa de investigación concluyó y solo resta el pronunciamiento del máximo tribunal del país.
El juez Miguel Giorgio, en disidencia, votó a favor de mantener la prisión preventiva, argumentando que debía garantizarse el cumplimiento efectivo de la condena.
Contexto de la causa
Sergio Urribarri, quien ocupó la gobernación de Entre Ríos por dos períodos consecutivos (2007-2015) y fue embajador en Israel durante el Gobierno de Alberto Fernández, renunció a su cargo diplomático en 2022 al ser condenado.
La condena a ocho años de prisión incluye además la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. El caso está vinculado a delitos de corrupción cometidos durante su gestión como gobernador.
Repercusiones y próximos pasos
Con la decisión del STJ, Urribarri y Aguilera permanecerán en libertad bajo condiciones hasta que la Corte Suprema de Justicia de la Nación resuelva la apelación. Este fallo genera expectativas en la provincia, dado el impacto político y social de la causa.


