
Colón, Entre Ríos.
El Museo Provincial Molino Forclaz, uno de los tesoros históricos más significativos de la región, ha dado inicio a su agenda de actividades para la temporada estival 2026. Como parte del programa «Cuac! Cultura Activa Verano», impulsado por la Secretaría de Cultura de Entre Ríos, el sitio ofrece una propuesta que combina el valor arquitectónico con experiencias inmersivas que permiten a los visitantes conectar con el legado de los primeros colonos suizos en la zona.
Horarios de visita y funciones especiales de enero
Ubicado en la calle Primeros Colonos S/N, al noroeste de Colón, el monumento permanece abierto de martes a domingos con un esquema de doble turno: de 9 a 13 y de 18 a 20. Las visitas guiadas convencionales se realizan de forma regular al inicio de cada hora. Sin embargo, el principal atractivo de la temporada son las visitas guiadas teatralizadas, las cuales se llevarán a cabo los jueves 15, 22 y 29 de enero a partir de las 20 horas. Debido a la alta demanda de esta experiencia nocturna, los interesados deben realizar sus reservas previamente a través de la línea de WhatsApp 3447577133.
Un Monumento Histórico Nacional con esencia suiza
El predio no es solo un museo, sino un conjunto arquitectónico declarado Monumento Histórico Nacional en 1985 y Patrimonio Histórico Arquitectónico de la Provincia en 2003. En la zona más elevada del terreno, los turistas pueden observar la vivienda original, los galpones de depósito de herramientas agrícolas, el aljibe y los dos tipos de molinos que allí convivieron. Estas estructuras son representativas de la organización de las chacras en la Colonia San José durante el siglo XIX, reflejando el esfuerzo técnico y humano de la época.
La historia de Jean Baptiste y Juan Forclaz
La historia del lugar se remonta a 1859, cuando el inmigrante suizo Jean Baptiste Forclaz se instaló en la colonia junto a su esposa, Joana Morend. Inicialmente, la familia operaba un molino a malacate, accionado por la fuerza de mulas en un galpón junto a la casa. Ante la creciente demanda de molienda en la zona, su hijo, Juan Forclaz, emprendió en 1888 la construcción de un imponente molino de viento de estilo europeo, similar a los molinos holandeses. Esta obra, única en la provincia, fue diseñada para aprovechar la energía eólica y aumentar la productividad, convirtiéndose en un ícono de la ingeniería rural del litoral argentino.
Conexión con la identidad y el emprendimiento
Recorrer el edificio permite a los visitantes comprender un tiempo y un espacio diferentes, donde la molienda de granos era el motor económico de las familias inmigrantes. La propuesta de Cultura Activa busca que el museo sea un punto de encuentro dinámico donde la historia no solo se observe, sino que se viva a través del relato de sus protagonistas recreado en las funciones teatrales. De esta manera, el Molino Forclaz se consolida como un destino ineludible para quienes buscan turismo cultural y una conexión directa con la identidad fundacional de la provincia de Entre Ríos.


