
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos, a través de su sistema de información agrícola (Siber), emitió un informe detallado sobre la situación actual del maíz de primera en la provincia para el ciclo 2024/25. Según los datos recolectados por los colaboradores técnicos, el 80% del área sembrada presenta una condición que varía entre «buena» y «muy buena». Este escenario se da en un momento determinante para el cultivo, ya que gran parte de los lotes se encuentran transitando las etapas finales de su ciclo reproductivo.
Desglose de la condición del cultivo por categorías
El reporte semanal precisa que la condición del cereal se distribuye de la siguiente manera en el territorio provincial: un 14% de la superficie total ha sido calificada como «muy buena», mientras que el 66% se ubica bajo la categoría de «buena». Por otro lado, un 18% del área presenta un estado «regular» y solo un 2% ha sido categorizado como «malo». Los técnicos explicaron que las zonas con menores calificaciones están asociadas a lotes que sufrieron un déficit hídrico más marcado durante el mes de diciembre o que presentan un desarrollo heterogéneo por la falta de uniformidad en las precipitaciones.
Etapas de desarrollo y formación del grano
En cuanto a la fenología del maíz, el informe del Siber indica que el grueso de los cuadros implantados se encuentra en la etapa de llenado de grano. Este período es fundamental para determinar el peso final del producto y, por ende, el rendimiento por hectárea. La disponibilidad de humedad en el perfil del suelo durante estas semanas será el factor decisivo para consolidar las expectativas de cosecha. Si bien se registraron precipitaciones recientes que aliviaron la demanda hídrica de la planta, la variabilidad de las lluvias ha generado disparidades en el potencial productivo entre los distintos departamentos.
Impacto de las condiciones climáticas y sanitarias
El factor climático ha sido el principal modulador del estado del maíz en esta campaña. Las temperaturas elevadas registradas a fines del año pasado generaron un estrés térmico que afectó principalmente a los lotes sembrados en fechas más tempranas. No obstante, las tormentas localizadas permitieron sostener el estado general en niveles satisfactorios para la mayoría de los productores. En el aspecto sanitario, el relevamiento no indica ataques de plagas o enfermedades de gran escala que pongan en riesgo la producción general, aunque se mantiene el monitoreo constante sobre la evolución de la oruga cogollera y otros insectos estacionales.
Perspectivas para la cosecha de la campaña 2024/25
Con el 80% de los lotes en condiciones favorables, el sector agrícola entrerriano proyecta una cosecha estable, siempre supeditada al comportamiento del clima en la recta final del ciclo. Los resultados definitivos comenzarán a verse en las próximas semanas, cuando se inicien las primeras tareas de recolección en los cuadros más adelantados. La Bolsa de Cereales continuará con el seguimiento semanal para evaluar si las condiciones de «bueno» y «muy bueno» se traducen efectivamente en rindes que alcancen o superen los promedios históricos de la región.


