
El Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) emitió un nuevo reporte sobre el estado de las 59.000 hectáreas destinadas al arroz en el ciclo agrícola 2025/26. Según el organismo técnico, las variables meteorológicas registradas desde el inicio de la campaña han limitado el potencial de desarrollo del cereal. Factores como una primavera con temperaturas inusualmente frescas, excesos hídricos y una recurrente nubosidad, sumados a dos frentes fríos detectados durante el mes de enero, han impactado negativamente en la fisonomía de las plantas.
Estado actual y caída en la condición del cultivo
La evaluación actual del SIBER revela una desmejora en los indicadores de calidad respecto a mediciones anteriores. A nivel provincial, el 11% del área se mantiene en una condición «Muy buena», el 74% se califica como «Buena», mientras que el 15% ya ha caído en la categoría de «Regular». Los técnicos observan lotes donde no se ha logrado el cierre total del surco y plantas con un crecimiento inferior al promedio para esta época del año. Además, se ha reportado el amarillamiento de hojas, una respuesta directa al estrés térmico provocado por los días de bajas temperaturas.
Etapas fenológicas y disparidad en los lotes
La fenología del arroz en territorio entrerriano presenta una marcada segmentación según las fechas de implantación. La mayor parte de la superficie se encuentra transitando la etapa de floración. No obstante, aquellos cuadros sembrados de manera temprana ya han iniciado el proceso de llenado de granos, mientras que los lotes de siembra tardía todavía se ubican en los estadios finales de macollaje. Esta disparidad obliga a los productores a realizar un seguimiento diferenciado, especialmente en el manejo del riego y la fertilización, para intentar compensar la falta de radiación solar necesaria en estas fases críticas.
Alerta sanitaria: presencia de plagas y enfermedades
En lo que respecta a la sanidad, el informe del SIBER advierte sobre la detección de insectos como la chinche y, en una proporción más baja, de orugas, lo que demanda monitoreos constantes para evitar daños en el rendimiento. En cuanto a enfermedades fúngicas, se ha registrado la aparición de manchas de Pyricularia, especialmente en variedades susceptibles como la denominada “Gurí”. Ante este escenario, los productores han comenzado a implementar tratamientos preventivos para frenar el avance del hongo, que suele verse favorecido por la alta humedad y las temperaturas fluctuantes.
Impacto de la falta de radiación solar
Uno de los factores que más preocupa al sector es la elevada frecuencia de días nublados. El arroz es un cultivo que requiere una alta tasa de radiación solar, especialmente durante el periodo reproductivo, para maximizar la síntesis de carbohidratos. La persistencia de cielos cubiertos, combinada con los eventos de frío en pleno enero, ha generado que las plantas no logren expresar su máximo potencial. La evolución de las próximas semanas será determinante para definir si el cultivo logra recuperarse o si estas condiciones climáticas adversas se traducirán en una merma irreversible de los rendimientos finales por hectárea.


