En Entre Ríos comenzó la siembra de trigo para el ciclo agrícola 2023/24, según reportó el SIBER. Aunque la misma está limitada en especial por la escasez de humedad en la capa superficial del suelo.
Hasta la fecha, se ha registrado un avance del 10% en la implementación de un área planificada cercana a las 600,000 hectáreas, según el Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER). Sin embargo, este avance se ve afectado por varios factores que condicionan la proyección inicial.
En primer lugar, la falta de humedad ha sido un desafío importante para los agricultores. Las condiciones secas han dificultado el proceso de siembra y el desarrollo de los cultivos. Además, en diciembre se produjo una caída en la cotización del cereal, lo que ha generado incertidumbre en el sector.
Otro factor que preocupa es el pronóstico de «El Niño». Existe el temor de que este fenómeno climático genere una mayor presión de enfermedades fúngicas en los cultivos, lo que podría afectar negativamente el rendimiento y la calidad del trigo.
Además, el control de malezas previo a la siembra ha sido costoso y ha representado un desafío adicional para los agricultores. Estos gastos adicionales se suman a las dificultades económicas que enfrenta el sector agrícola.
Actualmente, se está llevando a cabo la siembra de cultivares de ciclo largo de trigo, aunque el período de siembra del cereal abarca desde mediados de mayo hasta mediados de julio. Para asegurar el éxito de estas labores y fortalecer la elección de la siembra de trigo, es crucial que se concreten pronósticos de lluvia para los próximos días y que los montos de precipitación sean significativos.
Esto se debe a que las reservas de humedad en el suelo aún no han logrado recuperarse y alcanzar niveles óptimos para esta época del año. La disponibilidad adecuada de agua es fundamental para el crecimiento y desarrollo saludable de los cultivos de trigo.
En resumen, a pesar del avance del 10% en la siembra de trigo en la zona planificada, existen varios desafíos que están afectando el proceso. La falta de humedad, la caída en la cotización del cereal, el pronóstico de «El Niño» y los costos elevados del control de malezas son factores que condicionan la producción de trigo. La esperanza recae en los pronósticos de lluvia que se esperan en los próximos días para mejorar las condiciones y garantizar el éxito de los cultivos.


