
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) alcanzó un acuerdo estratégico con el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca (MAFF) de Japón para actualizar el protocolo fitosanitario que rige la exportación de cítricos argentinos hacia el mercado nipón. Esta actualización técnica representa un avance significativo para la competitividad del sector, ya que simplifica los procesos de control fronterizo y reduce los costos operativos y logísticos que anteriormente recaían sobre los exportadores nacionales, manteniendo intactos los estándares de seguridad vegetal.
Cambios clave en la verificación de cuarentena
El núcleo de la negociación técnica consistió en la modificación del método de verificación del tratamiento cuarentenario. Hasta el momento, el esquema exigía la presencia in situ permanente de inspectores japoneses para validar los procesos. A partir de este nuevo acuerdo, Japón aceptó la transición hacia un modelo de auditorías in situ. Bajo esta modalidad, los funcionarios japoneses realizarán inspecciones puntuales de manera conjunta con la adecuación normativa de su propio país, permitiendo que la verificación del final del tratamiento sea más dinámica y menos dependiente de una presencia constante de técnicos extranjeros.
Reducción de costos y optimización logística
Desde los organismos técnicos se destacó que este logro permite una optimización sustancial de los procesos de control. La eliminación de la obligatoriedad de verificaciones permanentes impacta directamente en una baja de los costos logísticos asociados al personal y a la permanencia de la mercadería en los puntos de control. El nuevo enfoque estratégico garantiza que los productos cítricos mantengan las garantías fitosanitarias exigidas por Japón, uno de los mercados más exigentes del mundo, pero con una estructura operativa mucho más eficiente para las empresas argentinas.
Nuevos requisitos operativos para la temporada
A pesar de la flexibilización en el método de inspección, el acuerdo establece obligaciones estrictas para la Argentina. De ahora en más, el país deberá notificar oficialmente a las autoridades japonesas con un mes de antelación el inicio de cada temporada de exportación. Tras recibir este informe, el gobierno japonés evaluará y decidirá si es necesario concurrir al territorio argentino para realizar una auditoría al inicio o durante el transcurso de la campaña, o bien si considera que no es necesaria su presencia física para validar los procedimientos de esa temporada en particular.
Impacto en las economías regionales
Este avance normativo beneficia de manera directa a las provincias productoras de cítricos dulces y limones, fortaleciendo el vínculo comercial con el continente asiático. La posibilidad de exportar con menores trabas logísticas posiciona mejor a la fruta argentina frente a otros competidores del hemisferio sur. Según señalaron fuentes oficiales, este acuerdo es el resultado de gestiones técnicas de largo plazo que buscaban modernizar los planes de trabajo fitosanitarios para adaptarlos a estándares internacionales de auditoría más modernos y menos costosos para el erario público y el sector privado.


