
Un exhaustivo informe titulado «Apuestas Online y Adolescencia», elaborado por el Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina, ha revelado datos preocupantes sobre el comportamiento digital de los jóvenes en la provincia. El estudio, realizado sobre una muestra de 3.443 estudiantes en 40 instituciones educativas de gestión estatal y privada, confirma que las apuestas a través de plataformas virtuales han dejado de ser un fenómeno aislado para convertirse en una práctica transversal que afecta a diversos estratos sociales y localidades de Entre Ríos.
Alcance y exposición social del fenómeno
La investigación, llevada a cabo entre el 18 de agosto y el 3 de octubre del año pasado en seis localidades de la provincia, señala que el 16% de los adolescentes encuestados admitió haber participado en apuestas online al menos una vez. Sin embargo, el impacto social es aún mayor: un 40% de los jóvenes, aunque no apuesta directamente, conoce a alguien de su entorno cercano que lo hace. En el otro extremo, solo un 27% manifiesta no tener contacto directo ni indirecto con esta actividad, mientras que un 17% declaró desconocer el tema por completo.
Perfil del usuario y brechas de género
Los datos segmentados indican que la participación es notablemente más frecuente entre los varones, con un 23%, frente a un 9% registrado en las mujeres. Asimismo, el estudio observa que la frecuencia de estas prácticas tiende a incrementarse durante la adolescencia media y tardía. En términos territoriales, los niveles de participación se mantienen estables entre el 15% y el 20% en las diferentes ciudades relevadas, lo que sugiere que el acceso a estas plataformas no presenta variaciones geográficas significativas dentro de la provincia.
Acceso facilitado y falta de percepción legal
Uno de los puntos más críticos del informe se centra en la facilidad de ingreso a los sitios de apuestas. El 83% de los encuestados utiliza billeteras virtuales, herramienta que agiliza las transacciones financieras. Además, el 46% de los adolescentes reconoció haber recibido ayuda de una persona cercana para registrarse o ingresar dinero. Existe también una confusión normativa significativa: entre el 38% y el 46% de los jóvenes cree erróneamente que no existen restricciones legales por edad para apostar, a pesar de que la ley prohíbe el juego de azar a menores de 18 años.
Motivaciones y conciencia del riesgo
Respecto a los motores que impulsan esta conducta, la curiosidad encabeza la lista con un 86%, seguida por el entretenimiento (83%) y la expectativa de obtener beneficios económicos (61%). No obstante, el estudio destaca una contradicción: existe una alta percepción de los peligros asociados. Entre el 67% y el 85% de los adolescentes reconoce el riesgo de desarrollar adicciones o enfrentar endeudamientos. También se identificaron impactos negativos en el ciclo del sueño, el rendimiento escolar y la estabilidad emocional, siendo las mujeres quienes manifiestan una mayor sensibilidad ante estos riesgos.
Políticas educativas y estrategias de prevención
Florentina López, coordinadora de Educación Sexual Integral y Políticas de Cuidado del Consejo General de Educación (CGE), destacó que estos datos concretos permiten fortalecer las políticas de cuidado que ya se implementan en las escuelas. Según la funcionaria, los resultados refuerzan la necesidad de intervenciones que incluyan a las familias y promuevan una educación digital crítica. Desde el CGE se informó que ya se encuentran trabajando en materiales teóricos, propuestas didácticas y conversatorios sobre consumos digitales para dotar a las instituciones de herramientas que protejan los derechos de los menores frente a este escenario.


